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sábado, 9 de octubre de 2010

¿En qué momento tu vida deja de tener sentido?¿Cuando crees haber perdido el rumbo? En el que ya no distingues el norte del sur, el sol del atardecer del anochecer. Quizás si hubiera hecho alguna huelga de hambre, en la que pido alimentarme de ti, puede que me hubieras prestado algo de atención. O me hubiera inyectado en vena el flujo de tu vida, como cuando sólo éramos uno. A lo mejor, si mis manos hubiesen dejado de acariciarte a su debido tiempo, ahora no estaría lamentando tu ausencia. O si no hubiera comprado helados para dos, ahora no tendría la mano llena de chocolate derretido esperando que vuelvas. Quizás sino hubiéramos leído juntos en el colchón los lunares de cada cuerpo, ahora no tendría que contar las cicatrices de cada herida. Y si no hubiéramos hecho las paces tantas veces, ahora no me tendría que acostumbrar a seguir eternamente peleados. A lo mejor, si no hubieses llegado a conocerme aquel día, tus manos no se hubiesen agarrado a mi cintura, tus labios no se habrían abrazado a los míos y hoy, no tendría tanta sed. Si no hubieras dormido tantas noches en mi cama hasta que tu olor quedó esparcido por todas las sábanas, hoy olerían a detergente en vez de a ti. Y quizás si mi perfume hubiera sido más caro, tus huellas dactilares menos intactas al contacto de mi piel, tus palabras más románticas, tus detalles más habituales, mi cara más bonita, mis piernas más delgadas. Quizás, en ese instante en el que la tormenta se desató arrasando con nosotros nos hubiera pillado abrazados el uno al otro, y quizás hubiéramos sobrevivido a la tempestad que causó tu viento queriendo huir.
Aunque a veces sobren las palabras o no es necesario decir lo que se demuestra con hechos y sentimientos, quiero decirte, por si nunca te lo había dicho que, no entiendo esta vida sin ti. Ya sabes que te quiero y que he gastado todos mis ahorros en apostar por una vida a tu lado. Te aseguro que vamos a desbordarnos en locura. No conseguirás desprenderte de mi olor aunque cambies de ropa, porque siempre habrá algo más fuerte, que es lo que hay entre tú y yo. No hace falta prometernos nada, ni jurarnos que no vaya acabar jamás. Ni hace falta recordarle continuamente al alma que anda algo mucho más allá que enamorada. Voy a quererte tal y como soy, rebasando fronteras de la intensidad.

viernes, 8 de octubre de 2010

HG.




Fotos que fueron, otras desaparecieron quedándose en el olvido, fotos viejas, fotos actuales, fotos de ayer y de hoy, fotos tristes, fotos alegres, fotos futuras, fotos antiguas, fotos venideras, fotos que te hacen llorar, fotos que te hacen sonreir, fotos que no transmiten nada, fotos que lo dicen todo. Una vida puede estar reducida a imágenes porque cada una de ellas es un momento congelado que se quiso recordar.
Así pues, nos quedan muchas fotos por sacar en lugares diferentes, situaciones diferentes, años diferentes pero las mismas personas.
''No soy fotógrafo si no coleccionista de segundos felices''.
Cámaras con muchas ganas de ver el mundo.

Tlf.


¿Con quien estoy hablando?
Esto es solo una ilusión, sé que tú no estás al otro lado de el teléfono, sé que tú no eres el que me está diciendo que me quiere, que no puede vivir sin mi, que vuelva, que necesita abrazarme, que tien millones de besos guardados.
Y, si no eres tú, ¿quién és?