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domingo, 13 de marzo de 2011

Aprendan a vivir.

Tengo ganas de gritarle al mundo todo, absolutamente todo lo que pienso, coger a esas personas una por una y decirle todo lo que pienso en realidad.
A esa chica que tan bien me cae...
Tú, guarra de mierda, que te crees bota y no llegas ni a sandalia, que no me llegas ni a la suela de los zapatos ok? Te hablo porque me das pena.
A ese crio tan imperfectamente tonto...
Tú, orgulloso de mierda, que eres un flipado y un creido, pero mas tonta soy yo por quererte tanto.
Y como dicen que lo mejor para el final, pues...
Tú, puta, deja de joderme la vida porque como te la joda yo a ti te vas a estar acordando de mi nombre hasta el fin de los confines.
Algún dia tenia que ser, siempre hay una primera vez para todo, y mira por donde ha sido hoy, el día en que YO voy ha hacer lo que me de la gana, donde quiera, y cuando quiera, y si no lo entiendes, te haces un mapa.

Imposible, improbable.

La Real Academia define la palabra 'imposible' como algo que "no tiene facultad ni medios para llegar a ser o suceder"; y define 'improbable' como algo "inverosímil que no se funde en una razón prudente".
Puestos a escoger, me gusta más la improbabilidad que la imposibilidad, como a todo el mundo, supongo.
La improbabilidad duele menos y deja un resquicio a la esperanza, a la épica.
Que David ganara a Goliat era improbable, pero sucedió.
Ver a un negro habitando la Casa Blanca era improbable, pero sucedió.
Que los Barón Rojo volvían a tocar juntos era improbable, pero también sucedió.
Nadal desbancando del número uno a Federer.
Una periodista convertida en princesa.
El 12-1 contra Malta.
El amor, las relaciones o los sentimientos no se funden en una razón prudente, y por eso no me gusta hablar de amores imposibles sino de amores improbables, porque lo improbable es por definición probable. Lo que es casi seguro que no pase, puede pasar. Y mientras haya una posibilidad, media posibilidad entre mil millones de que pase, vale la pena intentarlo.

jueves, 3 de marzo de 2011

Gutiérrez, la mayor.

El Juego se había puesto en marcha.

Felicidad en estado puro, bruto, natural, volcánico...
¡Qué gozada!
Era lo mejor del mundo.
Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que el costo, coca, crack, chutes, porros, hachís, rayas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, LSD, éxtasis.
Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, una orgía, una paja, el sexo tántrico, el Kamasutra, las bolas chinas...
Mejor que la nocilla y los batidos de plátano, mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del milenio.
Mejor que los andares de Emma Peel, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y que el lunar de Cindy Crawford.
Mejor que la cara B de "Abbey Road", que los solos de Hendrix.
Mejor que el pequeño paso de Neil Amstrong sobre la luna, el Space Mountain, Papá Noel, la fortuna de Bill Gates, los trances del Dalai Lama, las experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágeno de los labios de Pamela Anderson.
Mejor que Woodstock y las raves mas orgásmicas, mejor que los excesos del Marqués de Sade, Riambaud, Morrison y Castaneda.
Mejor que la libertad.
Mejor que la vida.

martes, 1 de marzo de 2011

No hay más. No hace falta más.

Música de Tote.
El lugar.

Y lo más importante de todo...
NOSOTROS. ELLOS. MIS COLEGAS. MIS AMIGOS. MIS COMPAÑEROS DE CAMINO. MIS HERMANOS. Los de siempre.