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martes, 5 de marzo de 2013

30.10.12

HAY AMORES QUE HUELEN A NENUCO

domingo, 3 de marzo de 2013

30.10.12

Maldita droga que causa adicción, esa que ahora mismo la iria a buscar sólo por probarla de nuevo... si, hablo de tus besos...

jueves, 17 de enero de 2013

jgr

te quiero infinito, esto dentro no me cabe... todos los días son de enamorados, ¡felicidades!


jueves, 3 de enero de 2013

martes, 11 de diciembre de 2012

que te tengo ganas'

haz lo que quieras conmigo y mátame.

martes, 25 de septiembre de 2012


Nunca he creído eso de que un clavo saca a otro clavo, es imposible, el hueco del primero no lo podrá sustituir ningún otro. Tampoco creo que el tiempo lo cura todo, el tiempo no cura, te curas tú misma con el paso del tiempo. No te preocupes amiga, hay tiempo para todo en esta vida…
¿Sabías que cada día tenemos 86.400 segundos para hacer lo que nos de la gana?, nada más y nada menos. La vida nos regala eso cada día, el poder del tiempo, de las oportunidades, de seguir aquí, de aprovechar esos 86.400 segundos, uno por uno, tic tac, tic tac… y así todos los días, lo malo es que la vida un día puede decidir dejar de darnos nuestros 86.400 segundos y por eso yo opino que no hay que dejar pasar ninguna oportunidad, hay que sustituir lo malo por lo bueno y no preocuparse por nada porque de todo lo perdido siempre hay algo aprendido. Hay que buscar el lado positivo de las cosas y reírse ante las confusiones porque te aseguro, y confía en mí, que las cosas siempre acaban bien y si aún no están bien es porque todavía no es el final. Mientras, hay que aprender de cada pasito, haciendo poco a poco el camino, tu propio camino, eligiendo a tu gente, dándote cuenta de las cosas y rectificando en los errores.
Se que hay muchos días de bajón y te voy a contar mi secreto para recuperar mi sonrisa:
Antes que nada un buen bote de helado de chocolate, nutella y/o chocolatinas.
Lo segundo es buena música, unos cascos y el volumen a tope… Dejarte llevar, la música siempre te va a entender.
Y por último (mi secreto): mi lista de placeres en la vida. Seguro que tienes pequeños detalles que te alegran, como la satisfacción de aprobar después de un gran esfuerzo, o darle la vuelta a la almohada y que esté fría, o un abrazo con una persona que hace tiempo que no ves.
Sólo tienes que hacer la lista, da igual cuanto ocupe, una hoja, dos, tres… Puedes ir añadiendo poco a poco y cada vez que te sientas mal, leerla y sonreír. Saber que hay cosas en la vida que te hacen ser feliz y que saldrás de esta.

miércoles, 5 de septiembre de 2012


lunes, 3 de septiembre de 2012

MG


Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuáles son los factores que destruyen al ser humano. 
Él respondió así:

La política sin principios, el placer sin compromiso, la riqueza sin trabajo, la sabiduría sin carácter, los negocios sin moral, la ciencia sin humanidad y la oración sin caridad.

La vida me ha enseñado que la gente es amable, si yo soy amable; que las personas están tristes, si estoy triste; que todos me quieren, si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas, si estoy amargado; que el mundo está feliz, si yo soy feliz; que la gente se enoja, si yo estoy enojado; que las personas son agradecidas, si yo soy agradecido.

La vida es como un espejo:
Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí.

“El que quiera ser amado, que ame”.

No compliques las cosas, es asi de simple:

¿Extrañas ? ¡¡LLAMA!!
¿Quieres ver a alguien? ¡¡INVITA!!
¿Quieres que te comprendan? ¡¡EXPLICA DE NUEVO!!
¿Tienes duda ? ¡¡PREGUNTA!!
¿No te gusta algo? ¡¡DESÉCHALO!!
¿Te gusta algo ? ¡¡CUÍDALO!!
¿Tienes metas ?¡¡ CÚMPLELAS!!

¡Estar vivo no es lo mismo que vivir!

sábado, 11 de agosto de 2012

RM


Antes que nada, perdona si huele un poco a cerrado, hacía mucho tiempo que nadie se alojaba aquí, y menos aún con la intención de quedarse. Ábreme bien de puertas y ventanas. Que corra el aire, que entre tu luz, que pinten algo los colores, que a este azul se le suba el rojo, que hoy nos vamos a poner moraos.
Y hablando de ponerse, vete poniendo cómoda, que estás en tu casa. Yo, por mi parte, lo he dejado todo dispuesto para que no quieras mudarte ya más.
Puedes dejar tus cosas aquí, entre los años que te busqué y los que te pienso seguir encontrando. Los primeros están llenos de errores, los segundos, teñidos de ganas de no equivocarme otra vez.
El espacio es tan acogedor como me permite mi honestidad. Ni muy pequeño como para sentirse incómodo, ni demasiado grande como para meter mentiras.
Mis recuerdos, los dejé todos esparcidos por ahí, en cajas de zapatos gastados y cansados de merodear por vidas ajenas. No pises aún, que está fregado con lágrimas recientes, y podrías resbalar. Yo te aviso.
El interruptor general de corriente está conectado a cada una de tus sonrisas. Intenta administrarlas bien y no reírte demasiado a carcajadas, no vayas a fundirlo de sopetón.
No sé si te lo había comentado antes, pero la estufa la pones tú.
Y hablando del tema, he intentado que la temperatura del agua siempre estuviera a tu gusto, pero si de vez en cuando notas un jarro de agua fría, eso es que se me ha ido la mano con el calentador. Sal y vuelve a entrar pasados unos minutos.
Discúlpame si es la única solución, es lo que tenemos los de la vieja escuela, que a estas alturas ya no nos fabrican ni los recambios.
Tampoco acaba de funcionarme bien la lavadora. Hay cosas del pasado que necesitarán más de un lavado, es inevitable. Y hay cosas del futuro que, como es normal, se acabarán gastando de tanto lavarlas. La recomendación, ensuciarse a su ritmo y en su grado justo. Eso sí, no te preocupes por lo que pase con las sábanas, que las mías lo aguantan todo.
Para a acabar, te he dejado un baño de princesa, una cama de bella durmiente, un sofá de puta de lujo y algo de pollo hecho en la nevera. Para que los disfrutes a tu gusto, eso sí, siempre que sigas reservando el derecho de admisión.
Aquí no vienes a rendir cuentas, sino a rendirte tú. Aquí no vienes a competir con nadie, sino a compartirte a mí. Y lo de dar explicaciones, para el señor Stevenson.
El resto, no sé, supongo que está todo por hacer. Encontrarás que sobra algún tabique emocional, que falta alguna neurona por amueblar, y que echas de menos, sobre todo al principio, alguna reforma en fachada y estructura.
Dime que tienes toda la vida, y voy pidiendo presupuestos.
Dime que intentaremos toda una vida, e iré encofrando mis nunca más.

lunes, 6 de agosto de 2012

ojalá no te hubiera conocido nunca..


Dicen que a través de las palabras el dolor se hace mas tangible, que podemos mirarlo como una criatura oscura, tanto más ajena a nosotros cuando más cerca la sentimos.

jueves, 2 de agosto de 2012

Eres tú cuando me duermo, tú cuando despierto y tú cuando no estás... y te recuerdo, me queda por decir que ya no se lo que inventarme, cualquier excusa es buena para abrazarte.

Ven, sígueme, confíame tus sueños, cógeme la mano y convirtámoslos en nuestros.
Tengo ganas de ti, me pongo nerviosa si me miras, pero así me gustas y quiero que sigas.
Es que no sabes lo que siento cuando pienso en un quizás, en un tal vez, en un ya se verá... que no concibo un futuro si no es contigo, pero no puedo hacer más si me he quedado aquí escondida.


Sé que puedo protegerte y darlo todo por ti... esto sería tan perfecto si estuvieras aquí...

Hoy quiero ver tus ojos, ver lo que me cuentan. 

Te daría mi vida si la aceptas, no tengo nada más que arriesgar si esto queda en nada, solo quiero que me quieras como yo te quiero y punto, solo quiero que algún día estemos juntos
Normalmente no me gusta pensar en el futuro, quiero decir, seamos sinceros, no se puede predecir lo que va a suceder. Pero a veces, lo que no esperabas es lo que realmente querías, después de todo... tal vez lo mejor que puedes hacer es dejar de tratar de averiguar a dónde vas , y mejor disfruta donde estás ahora.

lunes, 30 de julio de 2012

EFRA

quiero verte y contarte que no supe que decirte

miércoles, 25 de julio de 2012

lunes, 23 de julio de 2012

los años enseñan cosas que los días jamás llegarán a conocer.

alzar la vista y verte venir, sentir enseguida un enorme cosquilleo en mi barriga, nuestras miradas se cruzan y poco a poco nuestros labios se unen.

quizás yo no soy para ti, ni tú para mi.

¿Es tan difícil lo que te estoy diciendo? sólo quiero una dosis de cariño, pero parece que no me la quieres dar... ¿Razones? pues no lo sé, sólo lo sabes tú.
Déjame enseñarte que seré tu destino... tú único camino a la felicidad. Déjame decirte que te quiero, que mi amor es sincero. Déjame mirarte y poder disfrutar de tu sonrisa. Nadie te puede explicar lo que siento, tú sabes que yo iría a por ti a cualquier lugar. No existen formas para hacerte entender que te quiere.
La realidad es que no puedo retroceder ME ENAMORÉ DE TI, no lo planifiqué pero las cosas sucedieron así y por más que lo intente no te podré olvidar porque tú eres y serás una persona muy importante en mi vida, que pasó y la marcó de una manera radical.


jueves, 19 de julio de 2012

Con el tiempo aprenderás que la gente cambia y las historias terminan pero los sentimientos permanecen. Que estamos hechos de recuerdos, del pasado, de los momentos que nos hicieron llegar hasta donde estamos. Que no todas las primaveras dan paso al verano. Que no hay dos besos iguales aunque te los de la misma persona. Que el amor no es un contrato, no basta con firmar. Que las promesas, por muy firmes que parezcan, suelen ser lo primero que se olvida. Que las derrotas te harán fuerte. Que las palabras vuelan con el viento, al igual que los suspiros que se fueron con el paso del tiempo. Que no hay nada mas efímero que un ''te quiero''. Que a veces no hay grito más poderoso que el silencio. Que no importa lo alto que apuntes, si luchas por ello lo conseguirás.

Que no importa lo difíciles que se pongan las cosas; la vida sigue

sábado, 7 de julio de 2012

LA VIDA ES BELLA



[...]
—Bueno, adiós. Ha sido muy gentil conmigo. Ahora voy a tomar un buen baño caliente. 
—Ah... me olvidaba decirte que... 
—Dilo. 
—... Que tengo unas ganas de hacerte el amor que no te puedes ni imaginar. Pero esto no se lo diré a nadie. Sobre todo a tí. Deberían torturarme para obligarme a decirlo. 
—¿A decir qué? 
—Que quiero hacer el amor contigo. No una vez solo, sino cientos de veces. Pero a tí no te lo diré nunca. Solo si me volviera loco te diría que haría el amor contigo, aquí, delante de tu casa, toda la vida.

miércoles, 20 de junio de 2012


¿Sabes? Hace un par de semanas en la esquina izquierda de mi sentido común, al lado de mi subconsciente sentía una especie de picor. Como si algo quisiera que le prestara atención. Una noche le pregunté a la almohada. Esta decía que era culpa de la Luna por recordarme a ti. Así que traté de escalar con la ayuda de las cortinas a la red donde una vez encarcelaron a las estrellas. Resbalé por el camino. Me agarré a las nubes donde me quedé atrapada. El amanecer llegó y me dejé caer. No había modo de encontrar a la Luna con el Sol alumbrando la bóveda.
Y así pasaron las noches, sin poder alcanzar la Luna hasta la noche en que vino a mis sueños y me preguntó:

«¿Qué te pasa pequeña?
¿Por qué me lloras?»

Entonces desvanece. Y vuelvo a caer en sueños. Eres tú. Esos ojos de la Luna no son. Esa piel tan oscura de la Luna no es. Esa nariz enorme la Luna no la tiene.

«Porque no vuelves…»

martes, 19 de junio de 2012


Mi lista de placeres ha crecido considerablemente en los últimos meses. Hace ya más de dos años que me había decidido a enumerar todas las cosas que me hacen emitir una sonrisa. Al principio no había más de veinte cosas apuntadas en ella pero cuando quise darme cuenta a la libreta dorada sólo le quedaban un par de hojas en blanco.
Todas las noches antes de acostarme paso una media hora delante del cuaderno haciendo balance de los placeres que he experimentado en el día, si el placer ya lo he sentido antes añado un palito al lado de este, si por el contrario el pacer era nuevo lo añadía a la lista.
A cada placer le asigno un grado del 1 al 10 según lo intenso que es. Los placeres con el grado 10 son aquellos que me alegran, que me hacen sentir bien, los pequeños placeres de la vida como comer un helado de chocolate en una tarde de verano, o sentir el frescor de la almohada al darle la vuelta. A partir del grado 7 los placeres van siendo más fuertes, un grado 6 consiguen ponerme el bello de punta de la emoción, la sensación de adrenalina provocada en una montaña rusa o dar vueltas debajo de una tormenta está dentro de esta categoría.
Los placeres por debajo del grado 5 ya son grandes placeres. Los desayunos en la orilla de la playa, las acampadas en el campo, las películas de miedo en las tardes de invierno, las noches de barbacoa, los viajes en barco y todo ello con buena compañía.
Los placeres del grado 3 y 2 son lo que se recuerdan, los que hacen el día especial, lo que te provocan ganas de gritar, saltar y expresar alegría, también son los menos frecuentes y por consiguiente los que menos palitos tienen en mi lista; el momento en el que te das cuenta de que puedes contar con ciertas personas para siempre, volver a ver a la gente que más te importa después de mucho tiempo, aquellos abrazos que se necesitas más que el propio aire, desahogarse, llorar y ser consolado por quien mejor te pueda consolar en ese momento, las locuras más dulces, la familia, el amor, la amistad. Se puede decir que todos estos entran en la jerarquía 3 y 2.
Y por último están los placeres del grado 1, estos son tan intensos que nunca se llega a saber si se han experimentado. Son la propia felicidad, los indescriptibles, aquellos que según yo son tan difíciles de conseguir como llegar a ser una hélice. De momento solo hay dos en mi lista, y uno de ellos está entre paréntesis.

miércoles, 6 de junio de 2012

La anotomía de tu espalda.

Me estaba preguntando qué estaba haciendo él mientras yo pasaba los dedos entre mi pelo empapado de agua y champú con olor a frutas.Los azulejos azules del baño no conseguían reflejar mi rostro, pero el espejo cruel y despiadado me retrató con gusto los hoyuelos marcados en una sonrisa que acababa de fingir, una sonrisa fingida como mi perfecta vida.
¿Dónde estaría él mientras terminaba de lavarme el pelo con agua helada? 
Intento secarme pero de todos modos el calor es húmedo, la ropa queda pegada a mi piel y pienso que luego tendré que despellejármela. Entre tanto mi pelo sigue mojado y voy directa a la puerta sin consultarlo con mi madre siquiera. No sabe que quiero verlo, que voy a ir a nuestra plaza con la esperanza de que esté ahí como todas las tardes. Mis amigas me han estado llamando pero, yo solo me dirijo al lugar de siempre sin cogerlo, no tienen por qué saberlo. 
Hablando de saber, sé perfectamente que no estás...